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FORO UNIVERSITAS 2016

FORO UNIVERSITAS 2016
¿La ecología al servicio del ser humano o el ser humano al servicio de la ecología?

El Foro Universitas en su octava edición inició con un claro mensaje de la Dra. Rocío Mier y Terán, Directora del Departamento de Humanidades, la ecología no es un tema nuevo, pero ha cobrado importancia porque al parecer los hombres no hemos reparado en la responsabilidad que implica la renovación del medio ambiente. Además, hizo hincapié en la necesidad del diálogo interdisciplinario y la cooperación entre las facultades de la universidad para lograr mayores avances respecto a la concientización y acción en la ecología: “Son temas que nunca pueden ser suficientemente tratados si no es a través de muchos saberes” expresó la filósofa.

El primer panel fue conformado por Víctor Hernández Ojeda, alumno de la misma facultad de tercer semestre, presentó el tema Seguridad humana para la seguridad ambiental; y Gustavo González Pacheco, alumno de Filosofía de cuarto semestre, quien expuso su ensayo titulado Naturaleza, hombre y capacidad de asombro.

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Seguridad humana para la seguridad ambiental

Existen tres niveles de peligro para catalogar distintos fenómenos: amenaza, riesgo y vulnerabilidad. El cambio climático es un fenómeno que ha ascendido al nivel de amenaza, es decir, que pone entredicho la subsistencia de los Estados, el territorio, el gobierno y a la población de cada uno de ellos. En resumen, afirma Víctor Hernández, es una “potencia extintiva”.

¿Si el cambio climático representa una amenaza de tal nivel, porque no tiene el protagonismo que otros temas sí tienen? El aspirante a filósofo asegura que se debe a la formulación de la Ley de Seguridad Nacional, la cual no está orientada a proteger a la población, sino sólo al Estado y sus instituciones. Resaltó la necesidad de cambiar dicho enfoque, pues el cambio climático representa un peligro para todas las ramas de seguridad: personal, comunitaria, política, económica, alimentaria, sanitaria y por supuesto, ambiental.

El papel de las universidades en este cambio es crucial, ¿cómo? A través del trabajo conjunto y el intercambio de conocimientos, se requieren de egresados capaces de crear nuevas leyes y políticas públicas que consistan en prevención (y no reacción) de las amenazas del cambio ambiental, procurando la seguridad humana antes que la del Estado.

Naturaleza, hombre y capacidad de asombro

Gustavo González también tituló su obra Nos quemaría la vivacidad de uno de esos instantes, la razón del título es simple, el alumno de filosofía, destacó la relevancia de educar al hombre en el asombro, pues es la admiración el principal motor que mueve hacia el respeto por la naturaleza. La pregunta por la ecología no debe ser si el hombre está subordinado a la ecología o viceversa, que la ecología está subordinada al hombre; no se trata de la relación del hombre con el medio, sino el hombre “en” su entorno, más aun, “yo y mi entorno”.

Lamentablemente, ante la visión actual, el hombre tiende a reducir todo lo que toca a un producto que le representa o no utilidad, la naturaleza se ha convertido en un artefacto al que le imponemos un fin.

“No lo tratamos (a nuestro entorno) en cuanto a lo que es, sino en cuanto a lo que representa para mí”.

Es necesario que el hombre aprenda a descubrir la novedad y la belleza de la naturaleza, no en cuanto a cómo puede beneficiarle, sino en cuanto a lo que es: una composición de seres vivos, lo cuales cumplen con una finalidad necesaria para la manutención del entorno en el que se desenvuelven. La admiración debe llevarnos a la acción.

Ambas posturas resaltan dos puntos clave:

  1. La necesidad del trabajo interdisciplinario para garantizar la seguridad humana y ambiental.
  2. La importancia de la capacidad de asombro como fuente de respeto y convivencia sana con la naturaleza.

Sin duda, las aportaciones de estos dos estudiantes son de gran valor. Ahora, hace falta concretizar las acciones que se siguen de sus propuestas. Sus ensayos nos conminan a la reflexión individual con el fin de que cada uno aprenda de su relación con el medio ambiente y concientice la manera en que perjudica o no a su entorno. Es necesaria la creación de grupos escolares y universitarios que tengan como fin discutir temas de relevancia actual y proponer soluciones concretas en su entorno. La comunicación entre las tres sedes de la universidad podría ser un gran medio por el cual aportar resultados a la sociedad mediante la cooperación.

“El hombre es tierra que piensa” ― Fausto Reinaga, escritor boliviano.

María de las Mercedes Espinosa Quintana

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